ASUNTO TORO
La masacre cotidiana de los
animales es una catástrofe en México. Acaba de pasar Tlacotalpan y
viene el "paseo del buey", en Querètaro.
La estampida y vuelo del toro
Pajarito* sobre la gente en la plaza de la capital, hizo reflexionar
a algunos irreflexivos que "pudo ser una tragedia", ignorando que
para el toro es siempre una tragedia.
Es que la vida del toro vale
menos, según ellos.
Las corridas de toros y las
fiestas de sangre en nombre del folklore o de la virgen de turno
pueden ser legales o toleradas, en tanto la falta de conciencia
prive en las comunidades, pero su realización no es moralmente
justificable.
El antropocentrismo (el poner al
hombre como el centro de la vida y del mundo) no tiene fundamento
filosófico porque es éticamente reprobable. No es patrimonio de la
inteligencia arrasar a otra especie solo porque somos más
inteligentes. Inteligencia para destruir no es inteligencia. No es
inteligente el que no asume su compromiso moral frente a los demás y
a la naturaleza.
Desde siempre el hombre se ha
valido de su proclamada superioridad para abusar de los animales,
para comer, para vestirse, para divertirse y para sentarse.
Sostiene que el animal es
inferior, y que su destino único es la muerte, pero para la
naturaleza es igual la muerte de una lagartija que el deceso de un
presidente.
Tlacotalpan ha sido celebrada
por la UNESCO cuando la nombró patrimonio cultural de la humanidad.
Su gente o sus visitantes no hacen honor al privilegio
cuando borrachos de alcohol y de olor a sangre persiguen, hieren,
torturan y humillan a los toros hasta la muerte, para enloquecer de
felicidad...
Una felicidad barata como mas
barata no hay, porque hay que tener el cerebro en estado de
putrefacción para divertirse suicidándose de estulticia.
Antonio Porchia escribió hace
muchos años que "Cien hombres juntos son la centésima parte de un
hombre".
Y allá en sus oficinas las
siempre incomprensibles autoridades que una vez mas rechazaron
prohibir la barbarie. Que baile y que se emborrache el pueblo
ignorante, estùpido, olvidado. No es difícil imaginar los propósitos
ocultos detrás de estas posturas de gobernadores, alcaldes,
legisladores.
La fiesta seguirá y con ella el
dolor animal.
Los argumentos con que se
defienden los taurinos serían graciosos si no causaran tanto daño a
seres vivos, magníficos, que sienten y que sufren. Dice un señor
taurino que si no fuera por su pasatiempo la raza se acabaría, como
si pudiéramos creer que todo lo hace por preservar una raza, él, que
la mata.
Dice otro señor taurino que el
toro se cría y vive de maravillas para sufrir en su final sólo unos
minutos. ¡Bravo! Ya encontró un argumento con el que podría criar
niños para matarlos en la "Plaza de Niños México".
Y dice un tercero que su fiesta
le da trabajo a mucha gente. Si, como el narcotráfico y la guerra.
En cuanto a la valentía del
torero, podría ponerse delante de una locomotora para que la
desquite bien.
Las pasiones, ya se sabe, suelen
estar enfrentadas con el razonamiento. Curioso mundo el que nos ha
tocado vivir, a casi todas las horas del día. El hombre mata en
nombre del arte y de cualquier cosa . Suprimir una vida con el único
respaldo intelectual del derecho que da poder hacerlo, sin que nada
lo impida, ni la ley, ni el vecino, es de una miseria humana
inconmensurable, aterradora.
Febrero 2006 ©Por
Eduardo Lamazòn
*A propósito de lo
acontecido en la Plaza de toros "Monumental" de México)
PAJARITO Y LAS BESTIAS
Criaron a un bello toro,
Para aplacar la ciega sed del ruedo.
Vendieron a pajarito,
La corrida clamaba por su sangre.
Engalanadas para su "fiesta",
Acudieron a la arena sedienta.
Llegó la hora, se abrió el portón,
¡Olé! ¡Olé! y el pasodoble.
Pajarito enfrentó su fatal día,
Pisando el ruedo con valentía.
Fuerza y coraje sobraba en su ser,
¡Ningún torero lo torearía!
Toro bravo y pajarito,
Quiso volar y lo logró.
Sacrificaron a pajarito,
No entienden como es que voló.
Los heridos, obtuvieron en ellos,
Lo que buscaban en Pajarito.
¿Cuando se hartarán
De capa, estoque, rabo y orejas?
Fuiste mas noble que su puñal,
Libre de bestias descansas hoy.
Tu sangre orgullosa fue derramada,
Con la tierra triste ya se fundió.
Pajarito vuela que ya eres libre,
Las bestias siguen presas de sed.