Comunicado de prensa

9 de MARZO del 2004

Inicio campaña mundial en contra de la caza de ballenas

Nuevo estudio expone la crueldad detrás de esta cacería

 

Un nuevo estudio, ‘Troubled Waters’, se hará público el día de hoy para marcar el inicio de la campaña global en contra de la caza de ballenas. Se reúne así por primera vez evidencia científica y práctica crucial para comprender a profundidad el grado de maltrato y crueldad en el método actual de matanza de ballenas. En su prefacio, el naturalista y periodista Sir. David Attenborough describe cómo el reporte contiene “…evidencia científica sólida de que no existe una forma humanitaria (sin dolor o sufrimiento extenso) de sacrificar una ballena en alta mar.”

Una coalición sin precedentes, de 140 organizaciones no gubernamentales, en más de 55 países formarán parte de la campaña  ‘Whalewatch’ (www.whalewatch.org).  El objetivo es influenciar a los miembros de la  Comisión Internacional de Balleneo (IWC) para que detengan las operaciones de matanza, tanto con fines científicos como comerciales. Así mismo se espera que se discuta de nuevo el tema de la crueldad.

Peter Davies, Director General de la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA, por sus siglas en inglés), uno de los grupos que lidera la coalición, expresó, “La crueldad inherente en la matanza de ballenas se ha visto rezagada en años recientes frente a argumentos sobre estadísticas poblacionales.  El hecho es que, sea una ballena o sean miles, la matanza de estos animales es un hecho sencillamente malo, tan solo considerando el factor de la crueldad”.

A pesar de que la caza de ballenas con fines comerciales ha sido prohibida desde 1986, cerca de 20,000 cetáceos han muerto desde esta prohibición. La tecnología utilizada para matarlas se ha alterado poco desde el siglo IX, cuando se inventó el arpón con punta de granada. Dentro de aguas en constante movimiento, hábitat en el cual las ballenas viven y son perseguidas, existen dificultades inherentes para lograr una matanza rápida y efectiva. A pesar de su poder destructivo, el arpón fácilmente falla en matar rápidamente, por lo que algunas ballenas tardan hasta una hora para morir.

La dificultad de dar en el blanco con exactitud cuando se cazan estos animales se puede ver claramente cuando se analiza el margen de error humano. Por ejemplo, a pesar de que se utilizaron métodos similares en la cacería de ballenas del 2002/2003, Noruega reportó cerca de un 20% de ballenas que no murieron instantáneamente, mientras que Japón reportó una cifra mucho mayor de casi un 60%.

Las pruebas actuales que se realizan para determinar el momento de la muerte de una ballena son inadecuadas. Queda abierta la posibilidad de que las ballenas aún estén vivas tiempo después de haberlas creído muertas.  La realidad sobre qué tanto sufren es un tema que aún necesita ser estudiado y evaluado científicamente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



                                          

 

Aguas Agitadas:

Porqué es hora de velar por el bienestar de las ballenas
 

"Si nos podemos imaginar a un caballo con dos o tres lanzas explosivas clavadas en su estómago, desangrándose mientras se le fuerza a  halar un carretillo de carnicero por las calles de Londres, entonces podemos hacernos una idea de los métodos actuales de matanza de ballenas.  Los mismos artilleros admiten que si las ballenas pudieran gritar, la industria detendría la matanza, porque nadie podría soportar esos gritos."

 

Dr. Harry D Lillie (1947), quien pasó una temporada como médico en un barco de pesca de ballenas en el Antártico. 

Los métodos de matanza han variado muy poco hasta el día de hoy.

 

Dos millones de ballenas fueron aniquiladas durante el siglo pasado, usando métodos que causaban un enorme y prolongado sufrimiento.  Algunas especies estuvieron al borde de la extinción, lo que resultó en la prohibición a escala mundial de la pesca comercial de ballenas en 1986.   A pesar de ello, cerca de 1.400 ballenas son asesinadas anualmente usando métodos que han variado poco en los últimos cien años. Algunas naciones quisieran regresar a las operaciones de pesca a gran escala.  Sin embargo, la evidencia científica y práctica, resumida aquí, ha encontrado graves fallos en las actividades actuales de caza de ballenas.

 

Mamíferos, no peces

Existen cerca de 80 especies de ballenas, delfines y marsopas.  Estas especies van de las grandes ballenas, como la ballena azul, el animal más grande que ha existido, a delfines y marsopas más pequeños.  Las ballenas son mamíferos - animales que respiran aire y alimentan a las crías con su leche.  Son criaturas muy inteligentes y sociales sobre las que aún no sabemos mucho.

 

La pesca de ballenas hoy día

La Comisión Internacional de Balleneros (IWC por sus siglas en inglés) es el cuerpo intergubernamental encargado de regular su pesca.  Existe una moratoria internacional, o prohibición de la pesca comercial de ballenas, que fue implementada en 1986.  Sin embargo, existen lagunas en la regulación que permiten que aún se sigan cazando ballenas.  Balleneros de Noruega y Japón, por ejemplo, matarán más de 1.400 ballenas este año en operaciones comerciales y "científicas."  En 2003, Islandia retomó la pesca de ballenas, matando a cerca de 30 ballenas minke para una supuesta "investigación." La carne de las ballenas, ya sea comercial o "científica", está destinada al consumo humano.  Pero los métodos de captura están lejos de cumplir con los estándares necesarios para lograr una matanza humanitaria* de animales.

 

La IWC y la matanza humanitaria

La IWC ha estado tratando temas relacionados con el bienestar animal desde 1957 cuando definió "matanza humanitaria" como el proceso por el cual los animales deben ser insensibilizados hasta el momento real de la muerte.  En 1958, la Convención de las Naciones Unidas para la Legislación Marítima (UNCLOS por sus siglas en inglés) adoptó una resolución solicitando que todos los países usen los mejores recursos disponibles para que al capturar y matar la vida marina, incluyendo ballenas, se evite en la mayor medida el sufrimiento.  Un año después, la IWC convocó a su primer grupo de trabajo en el tema de la matanza humanitaria.  A pesar de años de discusiones sobre temas de matanza humanitaria, incluyendo la adopción de 15 resoluciones sobre temas de bienestar, el progreso dentro de la IWC ha sido lento.  Las mayores preocupaciones siguen prácticamente sin resolverse.

 

Métodos de matanza

La tecnología utilizada para matar a las ballenas ha cambiado poco desde el siglo XIX, cuando el arpón de lanzamiento mecánico fue inventado.  El principal método de matanza moderno utilizado durante la pesca comercial y "científica" de ballenas es el arpón con granada de pentrita.  Disparado de un cañón, el arpón debe penetrar el cuerpo de la ballena a una profundidad de 30 cm (12 pulgadas) antes de detonar, matándola al causarle un choque o daño masivo.  El animal puede entonces ser acercado al ballenero por medio de una línea amarrada a ganchos que se abren con el impacto.  Aunque el tipo de explosivo ha cambiado de polvo negro a un pentrita más fuerte, durante más de medio siglo, el método de matanza básico ha sido el mismo.

 

A pesar de su poder destructivo, el arpón falla con frecuencia y no mata a su víctima instantáneamente. Una ballena que es herida pero no matada, sufrirá muchísimo.  Datos recientes muestran que, en la caza comercial y científica, el tiempo estimado de muerte es de dos minutos, con algunos casos en que se tarda hasta una hora.  Sin embargo, estos datos podrían subestimar el tiempo real de la muerte.

 

Los criterios usados por la IWC para evaluar la muerte o insensibilidad al dolor son: relajamiento de la mandíbula inferior; o la falta de movimiento de la aleta; o el hundimiento sin movimiento activo.  Usando estos criterios, Noruega reportó que 80.7% de las ballenas minke murieron instantáneamente durante la caza del 2002. La pesca japonesa en el Antártico durante el período 2002/2003 reportó un 40.2% de muertes instantáneas.  Una revisión científica y veterinaria reciente demostró que esos criterios eran inadecuados.

 

Si el primer arpón no mata a la ballena, se utiliza un segundo arpón con pentrita o un rifle como segundo método en la ballena ya herida. Sin embargo, los datos disponibles indican que los rifles son inadecuados para este propósito, ya que se requiere de muchos disparos para matar al animal.  El uso común de métodos secundarios demuestra la ineficacia de las prácticas actuales. 

 

El efecto del mar

Los balleneros frecuentemente deben tratar de disparar un tiro mortal a la distancia, ya sea con un arpón o con un rifle.  También deben enfrentar una serie de dificultades inherentes a la pesca de ballenas en el mar, como lo son las condiciones climáticas y la visibilidad, el estado del mar y los movimientos del barco.  La lluvia y la niebla reducirán la visibilidad y afectarán la precisión.  Un mar bravo reduce la habilidad del tirador de apuntar a la ballena bajo el agua, haciendo más difícil predecir por dónde saldrá la ballena. Ambos están en movimiento y el tirador no puede reducirlo.  Cuanto más frecuente y vigoroso sea el movimiento del barco, más difícil será mantener y apuntar el arpón. 

 

Si el tiempo, condiciones del mar o el movimiento del barco no permiten un tiro certero, existe el riesgo de un que el arpón no caiga como debe, causándole al animal un sufrimiento considerable. Estas variables y los métodos inadecuados utilizados para matar a las ballenas se reflejan en los pobres porcentajes de muerte instantánea y en los promedios de tiempo de muerte en todas las operaciones de pesca de ballenas.  Las dificultades inherentes a la pesca de animales grandes, parcialmente sumergidos y en movimiento desde una plataforma en movimiento resultan en preocupaciones graves sobre el bienestar animal.

 

Impacto de la persecución

Las operaciones de pesca de ballenas pueden causar estrés y afectar el bienestar animal aún antes de emplear un método de matanza.  Los balleneros dependen del acercamiento a su presa para tener éxito.  Sin embargo, las ballenas no han evolucionado como animales de presa y pueden no estar adaptados a la persecución.  La persecución misma causa estrés físico y psicológico, que puede causar síndromes como Miopatía Exertional, una condición que los científicos consideran de posible efecto letal, aún para los animales que logran escapar.

 

Las ballenas "heridas y perdidas"

Algunas ballenas son heridas pero no capturadas, y se les llama "heridas y perdidas."  El fallo en la captura de ballenas heridas es un problema severo.  Las ballenas heridas y perdidas pueden sufrir una variedad de daños, como sangrado y daño a órganos internos.  Pueden morir por esas heridas o tener dificultad para dar de mamar o procrear. 

 

Pesca de Ballenas para la Subsistencia Aborigen

A pesar de la moratoria, la IWC permite la pesca de ballenas en algunos lugares donde la pesca es "exclusiva para el consumo local."  Este tipo de pesca se realiza generalmente en Groenlandia (ballenas minke y aleta), Rusia (ballenas gris y franca), los Estados Unidos (ballenas franca), y Bequians de San Vicente y Granadinas (ballenas jorobadas).  Los métodos de matanza para la subsistencia aborigen, según la IWC, son aún menos efectivos que los de la pesca comercial. Se registran mayores tiempos de muerte, menores porcentajes de muerte instantánea y mayores porcentajes de "heridas y perdidas."  Los datos del periodo 2000/2002 muestran porcentajes de muerte instantánea en este tipo de caza de 0-17%, tiempo de muerte promedio de 9-57 minutos, tiempo de muerte máximo de 25-300 minutos, y cerca de 32 animales heridos y perdidos anualmente.

 

Para algunas pescas aborígenes, la IWC define un límite del número de ballenas que pueden llevarse a tierra en lugar de un "límite de ataques."  En algunas pescas, los balleneros para la subsistencia aborigen llevan un determinado número de animales a tierra, pero el número de animales heridos y perdidos es ilimitado. 

 

Pesca "científica"

De los tres países que pescan ballenas actualmente a pesar de la moratoria de IWC sobre pesca comercial de ballenas, Japón e Islandia realizan lo que se llama pesca "con permiso especial" o "científica."  Sin embargo, estas operaciones no siguen los criterios de los programas de investigación científica bona fide.  Un requisito es la revisión ética independiente de un plan de investigación antes de ser aprobado.   A los programas de pesca de ballenas se les ha criticado su validez dentro de la comunidad científica y han sido tildados de éticamente inaceptables.

 

¿Porqué se busca el bienestar del animal?

El asunto del bienestar animal es reconocido internacionalmente como un tema de importancia, y ha desarrollado como cualquier otro tema científico.  El estado de bienestar de un animal puede ser descrito como bueno o alto si el individuo está en buena forma, saludable y libre de sufrimiento.  Aunque la muerte misma no es un tema del bienestar, la forma en que muere un animal es crítica.  El método de matanza puede causar una muerte rápida, o dolor y sufrimiento antes de la muerte.   Proteger el bienestar animal incluye la prevención de sufrimiento evitable, y asegurar una muerte instantánea, humanitaria.

 

El potencial de la pesca de ballenas dentro del tema del bienestar

La carne de todas las operaciones balleneras es para el consumo humano.  Las comparaciones con las prácticas de matanza humanitarias de ganado pueden utilizarse para evaluar el potencial de las actividades balleneras.

 

Los principios básicos que deben seguirse para proteger el bienestar animal a la hora de su matanza han sido definidos para el ganado.  Estos principios, determinan una metodología de matanza con alto grado de bienestar animal y son: servicios pre-matanza que minimicen el estrés; participación de personal bien preparado y cuidadoso; equipo apropiado para el propósito; un proceso efectivo que induzca un período de inconsciencia e insensibilidad, o la inducción a un período de inconsciencia sin malestar; y la garantía de que el animal no recobrará la conciencia hasta la muerte.  Estos determinantes pueden utilizarse como una lista para evaluar el proceso de matanza de ballenas. (ver tabla 1)

Tabla 1

Evaluación del bienestar animal en las operaciones balleneras actuales

Determinante del bienestar

¿Cumplen con este requisito las operaciones balleneras?

Manejo libre de estrés

La persecución puede causar estrés físico y psicológico severo en el animal perseguido

Personal bien entrenado

El proceso de entrenamiento falla en tomar en cuenta  las muchas variables que afectan el disparo certero a una ballena en el mar

Un proceso efectivo que cause inconsciencia inmediata

Las ballenas suelen recibir los disparos desde un barco en movimiento, en un mar en movimiento con visibilidad cambiante

Garantía de inconsciencia hasta la muerte

Tasas bajas de muerte instantánea

Tiempos de muerte prolongados demuestran la falta de efectividad en lograr la inconsciencia o muerte inmediata de la ballena perseguida

Criterios inadecuados para evaluar la insensibilidad de las ballenas pueden interferir en la delimitación de los tiempos de muerte, favoreciendo una tasa mayor de muertes instantáneas

 

Al evaluar el bienestar potencial de los métodos de matanza de ballenas usando estos principios de matanza humanitaria, queda claro que las operaciones actuales tienen un potencial de bienestar bajo y por lo tanto pueden causar dolor y sufrimiento severos.

Tiempo de muerte

Los tiempos prolongados de muerte, una persecución estresante, y un gran número de ballenas heridas y perdidas indican un problema de bienestar para estos animales, del cuál quizás no conocemos en todas sus dimensiones.  La adaptación física de los cetáceos al ambiente marino tiene implicaciones significativas para su bienestar.  Por ejemplo, el estar adaptadas para bucear sin oxígeno por largos períodos y la habilidad de bajar el ritmo cardiaco en un 50-80%, hacen que sea difícil determinar la muerte de una ballena. Por lo tanto, puede ser que sobrevivan y sufran por períodos más largos de los criterios sugeridos por la IWC para evaluar la muerte en las ballenas.  Esto trae la pregunta, ¿siguen algunas ballenas vivas cuando las cargan al barco ballenero?

Conclusión

Las actividades modernas de pesca de ballenas generan preocupaciones serias sobre el bienestar animal.  Un número de factores inherentes a las prácticas actuales hace muy difícil que se logren estándares verdaderamente humanitarios. Por el bienestar animal, las operaciones de pesca de ballenas deben ser detenidas.

Hechos

- Cerca de 1400 ballenas grandes son asesinadas cada año a pesar de la prohibición de la pesca comercial

-         El método de matanza principal es el arpón con granada de pentrita diseñado para explotar dentro del cuerpo de la ballena.

-         El golpe resulta en una herida de unos 20 cm, aumentando tres veces su tamaño cuando el  mango del arpón se incrusta.

-         Los métodos de matanza generalmente no se adaptan a la especie a la que se le aplican.

-         Para la pesca comercial y científica, el promedio estimado de muerte es de 2 minutos.

-         Algunas ballenas tardan más de una hora en morir.

-         Japón reportó que casi el 60% no moría rápida o "instantáneamente" en el 2002/2003.  Noruega reportó cerca de un 20% para el mismo período.

-         Por razones prácticas, los registros de muertes "instantáneas" pueden equivaler a cerca de 10 segundos después de que se incrusta el arpón.

-         Una revisión científica veterinaria concluyó que los criterios de la IWC para evaluar la muerte o insensibilidad al dolor de las ballenas son inadecuados.

-         Las ballenas pueden reducir su metabolismo, flujo sanguíneo u órganos no esenciales y respiración naturalmente para adaptarse a buceos más profundos.  Esto hace que la evaluación de la muerte en las ballenas sea difícil.

-         Las ballenas esperma pueden, por ejemplo, bucear a más de dos kilómetros de profundidad y pueden sostener la respiración hasta dos horas.

-         La persecución estresante puede hacer que as ballenas sufran o mueran, aunque no sean capturadas.

-         En ocasiones recientes, la ASW ha registrado hasta 32 ballenas heridas y dañadas por año.

-         Más de 600 balas de rifle se utilizaron en una sola ballena gris en una captura de la ASW.

-         Cientos de miles de ballenas pequeñas, delfines y  marsopas son asesinadas anualmente en el mundo en actividades balleneras no reconocidas por la IWC

Tiempo para preocuparse

Las dificultades inherentes en la matanza de animales grandes, parcialmente sumergidos en el mar crean preocupaciones sobre el bienestar animal. Sin embargo, dentro de la IWC hay muchos temas de bienestar sin resolver.  Parece que la pesca de ballenas en gran escala está por regresar; algunos países quieren ver desaparecer la prohibición de la IWC.  Una coalición mundial de más de 140 sociedades protectoras en cerca de 55 países, liderada por la Sociedad Mundial Protectora de Animales (WSPA), busca asegurarse el mundo reconozca que el debate sobre la pesca de ballenas no se trata de números y conservación solamente, sino también de sufrimiento animal.

 

La coalición mundial hace un llamado a la Comisión Internacional de Balleneros para que se trate a cabalidad las preocupaciones sobre bienestar animal resumidas en este documento, y que detenga inmediatamente las operaciones de pesca de ballenas comercial y de investigación.

Cómo participar

La coalición global hace un llamado a que se reconozca el hecho de que, tan sólo por razones de bienestar animal, las operaciones balleneras deben detenerse.

Usted puede escribir a su gobierno esbozando su preocupación por el bienestar de las ballenas y haciendo un llamado a todas las naciones de la IWC para que actúen.

Visite nuestra página Web www.whalewatch.org para mayores detalles sobre cómo puede ayudar a las ballenas.

Este es un resumen adaptado de "Aguas Agitadas- Una Revisión de las implicaciones en el bienestar animal de las actividades balleneras", editado por P Brakes, A Butterworth, M Simmonds y P Lymbery, producido para una coalición mundial de sociedades protectoras de animales liderada por la WSPA. (2004)

 

Copias del reporte completo están disponibles en:

The World Society for the Protection of Animals

Carrera 13 # 29-21 Of. 234

Manzana 1- Parque Central Bavaria