Zoonosis
Las mascotas y sus enfermedades
A veces los animales contagian a sus
dueños; con medidas básicas de prevención la convivencia puede
volverse placentera
Las mascotas pueden ser un foco de
contagio. Pero unos cuidados básicos de higiene y salud bastan para
evitarlo. La desparasitación, vacunación y control veterinario son las
principales medidas a tener en cuenta. Otra recomendación es extremar
la higiene al manipular las deyecciones del animal. Antes de
limpiarlas, por ejemplo, se las puede rociar con agua hirviendo para
eliminar posibles microorganismos.
Con el nombre de zoonosis se designa
a la enfermedad que se presenta en los animales y puede transmitirse
al ser humano. Lo primero que señala Aníbal Franco, médico veterinario
de la UBA, es distinguir entre zoonosis urbanas y rurales.
En algunos casos cada afección tiene
su ámbito determinado. En otros, como la toxoplasmosis, puede haber
una interrelación: si bien el animal se contagia en el campo, se
considera una zoonosis principalmente urbana ya que se transmite por
el consumo de carne infectada, cruda o poco cocida, en la ciudad. A su
vez, los felinos son los únicos animales donde el protozoo
toxoplasma alcanza su ciclo vital completo, por lo que el contacto
con la materia fecal del gato también es vía de contagio.
La toxoplasmosis trae complicaciones
en el embarazo porque el parásito circula en la sangre y puede llegar
a la placenta. "Las mujeres que enferman a fines del primer trimestre
y principios del segundo tienen posibilidades de muerte fetal. También
se puede dar el caso de mal formaciones o partos prematuros. Si se
produce la infección a los nueve meses de gestación, el bebe nace con
la enfermedad pero existen tratamientos" explica Eduardo Guarnera,
vicepresidente a cargo de la presidencia de la Asociación Argentina de
Zoonosis.
El parásito Toxocara canis ,
causante de la Toxocariosis, puede proliferar en areneros compartidos
por chicos y perros. Es difícil establecer el diagnóstico de esta
enfermedad, algunos de cuyos síntomas son fiebre, dolor en el hígado y
alergias. Los casos más crónicos pueden provocar lesiones severas en
el ojo – pudiendo llegar a la pérdida del glóbulo ocular - y en el
cerebro. De allí, la importancia de mantener limpias las veredas y
lugares donde los chicos puedan llegar a estar en contacto con los
perros.
Otra afección es la leptospirosis. El
Dr. Aníbal Franco explica que no es muy frecuente en las ciudades pero
puede ser transmitida a través de la orina de perros, roedores y
gatos. Existe vacuna contra la leptospirosis, que en el hombre provoca
afecciones renales.
Las aves pueden contagiar psitacosis.
Esta enfermedad, producida por la bacteria Chlamydia psittaci ,
tiene como principales transmisores a los loros y cotorras
domesticados. "El cuadro febril que provoca es parecido al de una
neumonía. De no diagnosticarse a tiempo, puede ser grave" asegura el
neumonólogo Isidoro Hasper. Sin embargo, puede prevenirse con vacunas
y manteniendo en condiciones las jaulas. Un factor que puede acelerar
su aparición es la exposición del animal a situaciones de estrés, como
el cautiverio, la alimentación o el hábitat inadecuados.
Las palomas también pueden eliminar
hongos patógenos para el hombre: "En los pacientes inmunodeficientes
pueden provocar meningitis", señaló el Dr. Guarnera.
Ahora bien, las aves no son las
únicas mascotas que sufren con el estrés. Según el Dr. Franco, los
nervios que ocasionan el maltrato y la convivencia en condiciones
inadecuadas pueden derivar en la aparición de dermatitis.
Como afecciones leves de alta
morbilidad se encuentran la tiña y la sarna, micosis superiores de
gatos y perros (también puede darse en conejos) que se contagian por
el roce con la piel infectada del animal. Estas se combaten con
pomadas indicadas para el caso.
La rabia tal vez sea una de las
zoonosis más conocidas. De un tiempo a esta parte, en las ciudades los
murciélagos van ocupando el lugar de los perros como agentes
transmisores. De ser mordida por un murciélago, la persona debe
vacunarse de inmediato.
"Combatir este tipo de rabia (llamada
"aérea") será el desafío de las ciudades en los próximos años. Aún no
existe una vacuna para aplicarle al animal, como la hay para los
perros" concluyó Guarnera.
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