|
Don
Bosco dejó el recuerdo
de un hombre, inolvidable acróbata en sus ratos
libres, es el patrono de los ilusionistas. Fundó 1a orden de
los Salesianos aunque Juan Bosco, nacido en 1815 y muerto en
1888, fue canonizado por haber sido el apóstol de los “
chicos malos “ de Turín
.
Un
perro no menos extraordinario jugó un gran papel en la vida
de quién fue el San Vicente de Paul italiano.
Una
noche de otoño de 1853, Juan Bosco, iba por una calle de mala
fama de Turín. De pronto apareció un perro que empezó a
seguirlo. El sacerdote miró sorprendido a ese animal que
nunca había visto. Lo acarició. El perro se estuvo quieto un
momento y después se alejó.
A
partir de
entonces, cada vez que el sacerdote se encontraba solo
por la noche en un sitio peligroso, lo acompañaría aquel
perro llegado de ninguna parte que después desaparecería.
Don Bosco le puso el nombre de “Grigio”, es decir
“Gris”.
En
efecto, el animal era de ese color. De tamaño grande, tenía
el hocico fino, orejas rectas, pelaje abundante y cola en
penacho.
SIEMPRE
ACUDIA CUANDO HACIA FAL
TA
En
aquella época, las persecuciones contra Don Bosco venían de
los valdenses, unos heréticos cuyo último bastión fue el
Piamonte y que rechazaban el culto de los santos, el
sacerdocio y la mayoría de los sacramentos. Predicaban la
pobreza..
Una noche un hombre disparó contra el sacerdote.
Habiendo fallado se lanzó sobre su víctima.Pero
Grigio estaba allí; empujó al malvado y lo obligó a huir.
Otra
vez, Juan Bosco iba unos cuantos pasos detrás de dos
individuos.
Sintiendo el peligro dio media vuelta, pero antes de
que pudiera gritar se le echaron encima los granujas y le
cubrieron la cabeza con una bolsa.
Surgido como por milagro, Grigio se puso a ladrar y tiró
al suelo a uno de los hombres al que inmovilizó
agarrándole la garganta con los colmillos, mientras el
otro huía.
Don Bosco le hizo comprender al perro que soltara al
bribón que también huyó corriendo.
Otra
noche, al sacerdote lo atacó un malandrín armado con una
estaca. Juan Bosco, que no conseguía escapar, le tuvo que dar
una trompada muy fuerte. El malhechor lanzó un grito y de los
matorrales cercanos empezaron a salir todos sus cómplices.
El
sacerdote se sintió perdido.
Pero Grigio apareció una vez más. Y se puso a dar
vueltas alrededor de él, enseñando los colmillos.
Por
favor, gritó uno de los hombres, Llame a su perro, ¿no ve
que va a morderme?
_¿Y
que quiere Ud. que haga?, dijo Don Bosco
_Perdónenos,
Sr. Cura, somos unos pobres tipos; nos han dado mil
francos....
_¿Y
por esa cantidad me habrían matado?
_Llame
a su perro.
_Primero
prométanme que me dejarán tranquilo a partir de ahora.
_Se
lo juramos por la Virgen
Grigio,
ven. ¡Bravo me has salvado la vida!.
Sólo
en una ocasión se puso el perro a gruñirle a
Don Bosco.
Una
noche, el cura quería salir y Grigio se lo impidió. Durante
media hora le cerro el paso obligándiolo a quedarse en casa.
Un
cuarto de hora más tarde, llegó un vecino para advertirle,
que había escuchado una conversación donde
se había enterado de que le preparaban una emboscada.
¿Cómo
pudo saberlo Grigio?
Otra
noche, el perro llegó al Patronato. Se acercó al Cura, puso
el hocico en la mesa donde aquel estaba cenando y volvió a
salir.
Juan
Bosco comprendió. Un amigo lo había traído más pronto de
lo previsto. Inquieto porque no lo había visto regresar,
Grigio quiso asegurarse de que realmente estaba allí.
El
perro, nunca le aceptó comida a Don Bosco, ni por supuesto
ningún cobijo. En cuánto a los niños estos podían
acariciarlo y hacerle cuantas travesuras se le ocurrieran;
dejaba que le tiraran de los pelos o de las orejas.
Cuando
desaparecieron las persecuciones contra Don Bosco, el Gris
dejo de presentarse.
¿Que
explicación?
La
historia de Grigio es absolutamente extraordinaria. Parece
bien comprobada; aparece en todas las biografías del Santo y
hasta en los comics, que se han inspirado en su vida.
Se
trataba de un animal de carne y hueso, no de un perro
fantasma. La hipótesis más razonable consiste en
considerarlo un perro errante que se había apegado al Cura.
Aunque ¿Cómo se podría haber dado cuenta de los peligros
que le acechaban?
Claro
está
que Juan Bosco intentó saber de dónde venía el
perro. Una mujer le contó que había ese perro había muerto
hacía muchos años, Una
persona más
tarde le preguntó al Cura que pensaba y éste le
respondió:
”
Decir que era un ángel daría risa. Pero tampoco se puede
decir que fuera un perro corriente”.
Cada
cual es libre de calificar este fenómeno de paranormal,
sobrenatural o milagroso.
En
todo caso resulta increíble que la historia de Grigio digna
de una leyenda medieval, haya pasado en el siglo XlX.
|