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Murillo
Tiziano
Blas
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Perros
y Toros en la pintura de GOYA |
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Algunas obras de Goya constituyen un
valioso testimonio, tanto documental como artístico, de la
presencia de perros en las corridas de toros hasta
que éstas se reglamentaron tal como las conocemos en la actualidad.
EL GOYA VISIONARIO
Al margen del trabajo que como pintor de
cámararealizó Goya, plasmado en sus numerosos retratos,hay otra
vertiente en la obra del artista en la que éste
da rienda suelta a su fantasía, y rompe contodo al academicismo que se
podría encontrar en sus retratos. Sus biógrafos explican dicha
evolución por el hecho de que durante el invierno de1792/1793 Goya
estuvo gravísimamente enfermo,aunque no sé conoce a ciencia cierta la
naturaleza
del mal que le aquejó y le dejó completamente
sordo. Sin duda, esa tara contribuyó poderosamente aenriquecer la vida
interior del artista y a propulsar su
imaginación hacia zonas no exploradas hastaentonces, al mismo tiempo
que, como afirmaba su amigo Zapater, Goya
se veía agitado por las nuevas ideas que recorrían Europa y cada día
se mostraba masabierto a las preocupaciones progresistas y a la crítica
social. Así empezó a realizar una serie deobras que, como él mismo
declaró, le permitían«hacer observaciones a las que regularmente
nodan lugar las Obras encargadas, en las que el capricho y la
invención no tienen ensanche. Son las del : Goya visionarios, autor de
los Caprichos, Los desastres de la guerra,
la Tauromaquia o las Pinturas negras de la Quinta
del Sordo.
La sátira animalista Son
obras que se caracterizan no sólo por unapotentosa imaginación sino
también por su dominio técnico. Buena prueba de ello es su
habilidadpintura animalista, que ya se había reflejado en lasescenas de
caza y pesca que realizó para lasresidencias de la familia real, y que
ahora se pone al servicio de la sátira
social, plasmada con una gran intensidad en los asnos de los
Caprichos.Así, por ejemplo, en la estampa titulada Bravísimo en la que
un simio aparece tocando la guitarra para un
asno, Gubiol subraya la destreza con que Goya define las calidades
de la piel en ambos animales, así como la contextura su cuerpo, huesudo
en uno,compacto y musculoso en el otro.El mismo Gubiol añade que ,nada
puede objetarse a las demás representaciones de animales
queaparecen en la obra goyesca: toros, perros, etc...
Lo que sucede es que en su visión del animal
Goyasintetiza el naturalismo con una búsqueda de valores formales. Ello
se aprecia muy especialmente en las
estampas dedicadas a las corridas de toros, en
las que destacan los contornos netos de la figura
del animal y la limpieza y exactitud de los movimientos,
captados con la misma precisión que en una instantánea.
GOYA Y LOS TOROS
Goya era un gran aficionado a los toros, como
lo demuestra el que toro y torero sean
temas preponderantes en su obra. Destacan,
entre otros retratos, el de Pedro
Romero(1715-1839), considerado el mejor
torero de su tiempo, y el impresionante Toro bravo (de los años
17967-1798) presentado en la Exposición El arte en la Tauromaquia
celebrada en Madrid en 1818 que, según Guibol, entre tantos toros
bravos pintados, desde el cartón de tapiz de 1779 hasta las
extraordinarias escenas taurinas de Burdeos, es la única imagen de Goya
de un toro representado a tamaño natural.
LA SERIE TORRECILLA LA TAUROMAQUIA Y
LOS TOROS DE BURDEOS
En tiempos de Goya aún se veían suertes
crueles (cómo echar perros al astado, cortarle tendones de las
patas,etc) entremezcladas con otras que hoy perduran (pica, banderillas,
etc).
El arraigo de la presencia de perros en las
corridas de toros queda atestiguado por el hecho de que en
todas las series dedicadas por Goya a los temas taurinos aparecen
escenas con toros y perros.
Así, en la serie Torrecilla, en La Tauromaquia
y en las litografías realizadas en la época de la serie Los Toros de
Burdeos.
Según José María Cossio, con la serie que
perteneció al marqués de Torrecilla, Goya intentó realizar en pintura
una breve y compendiosa Tauromaquia. La colección , que consta por lo
menos de siete piezas, incluye la de El gayumbo (fechada en 1793), en la
que, con el tema del popular juego de la cucaña en segundo plano
aparece la captura de un toro al que acosan los perros. Mucho más
tarde, Goya realizó La Tauromaquiaque es la tercera de sus series
grabadas y constituye un valiosísimo
testimonio gráfico y artístico sobre las corridas de toros.
Algunas de las planchas están fechadas en 1815 yel anuncio de la
publicación de la serie data del 28de octubre de 1816. Pero La
Tauromaquia no se publicó entonces. Las
planchas pasaron a la Academia de San Fernando
después de la muerte de Goya, y la primera edición no se publicó
hasta mucho mástarde, en 1855.
La serie publicada por la Academia se compone
de 33 láminas; pero Goya había grabado algunas planchas más, de
las que se conservan 7.Permite a Goya trabajar de una manera más
rápida Las primeras láminas constituyen
una especie depresentación de los precedentes históricos
del toreo, evocación de viejas tradiciones y de proezasfamosas en
algunas de las cuales se observan evidentes anacronismos
históricos, como en lasque aparecen el emperador Carlos V y el
CidCampeador alanceando toros. Para realizarlas,
Goya se inspiró en la carta histórica sobre
el origen y progreso de las corridas de toros en España de Nicolás
Fernández de Moratín publicada enMadrid en 1777.
Las demas planchas están dedicadas a ilustrar
diversas fases del arte del toreo, hazañas y hechos coetáneos y
referencias directas a los más famosos toreros de la época.
En la serie La Tauromaquía publicada por la
Academia de San Fernando figura la lámina Nº 25 con el título Echan
perros al toro, que recoge una escena ya tratada por Goya en otra
lámina que no se incluyó en la edición original de la Academia. Es la
designada con el número 36©, que el artista desechó y sustituyó por
la Nº 25.
Pocos años antes de morir, cuando Goya vivía
exiliado en Burdeos, volvió a tratar el tema taurino, y según
Cossio, lo hizo con nuevas energías, con una visión en la que se
exacerbaba todo lo que de grandioso, de imaginativo, o de épico
hallamos a través del arte del maestro, inspirando sus horas más
afortunadas.
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