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Introducción

El comportamiento de un
perro al llegar a la adultez depende de dos factores, el genético
y el ambiental. La variable genética no constituye, ni mucho
menos, un programa rígido sino que sólo aporta una pequeña
información comparada con la que aporta variable ambiental en la
expresión final del comportamiento. Sin embargo a la hora de
elegir un perro será de utilidad considerar todos los factores que
pueden influir en la expresión del carácter del mismo. Si bien el
presente informe se refiere a varias características
comportamentales, las mismas, por lo mencionado anteriormente,
tienen un valor relativo y bajo ningún punto de vista absoluto.
Por tal motivo a la hora de elegir un cachorro será necesario
tener en cuenta:
1.
El pertenecer a una determinada raza sólo puede dar una
expectativa en términos de probabilidades pero no constituye
ninguna garantía. En otras palabras, cada individuo es diferente a
otro
2.
El tipo de crianza que recibió el cachorro hasta el momento
de la adopción.
3.
El tipo de vínculo que se establezca entre la familia y el
perro, así como la estimulación y educación que este último
reciba.
Por todo lo expuesto, la
elección del cachorro adecuado para los gustos y necesidades del
grupo familiar es sólo un primer y pequeño paso para lograr una
convivencia en armonía. Las condiciones indispensables para la
misma son la correcta estimulación del cachorro desde su
nacimiento y la educación del mismo desde su ingreso al nuevo
hogar.
|
CARACTERÍSTICA |
VALOR PROMEDIO |
DIMORFISMO
SEXUAL |
|
Actividad diaria |
Media |
Mayor en machos |
|
Excitación ante
estímulos cotidianos |
Baja
|
No |
|
Vigor |
Alto |
Menor en hembras |
|
Estabilidad
emocional |
Alta |
No |
|
Tolerancia a los
niños |
Alta |
No |
|
Afectuosidad con la
familia |
Media-alta |
Mayor en hembras |
|
Sociabilidad con
extraños |
Media |
Mayor en hembras |
|
Umbral de
estimulación del ladrido en general |
Alto |
No |
|
Umbral de
estimulación del ladrido de alerta y amenaza |
Medio-alto |
Más bajo en machos |
|
Aptitud para la
guardia |
Media-baja |
Mayor en machos |
|
Dominancia con otros
perros |
Baja |
Mayor en machos |
|
Dominancia con el
dueño |
Baja |
Mayor en machos |
|
Respuesta al
entrenamiento de obediencia |
Alta |
Mayor en hembras |
|
Destructividad
|
Media-baja |
Poco mayor en machos |
|
Comportamiento de
juego en la adultez |
Alta |
Poco mayor en machos |
Consideraciones
finales
1.
El Labrador es uno de los prototipos del perro de familia,
ya que suele presentar tanto una muy buena relación con los chicos
y disfrutar de los juegos con ellos como un bajo nivel de
dominancia con sus propietarios y una muy buena respuesta al
entrenamiento de obediencia.
2.
Es una raza cuyos ejemplares son generalmente poco
ladradores y no muy inquietos, aunque requieren ejercitación en
forma cotidiana y rutinaria.
3.
Si bien no puede considerarse al Labrador como uno de los
perros más aptos para ser guardianes del hogar, los machos de esta
raza pueden cumplir con dicha función mejor que las hembras.
4.
El Labrador suele ser un perro bastante glotón por lo que
no tiene tendencia a regular por sí mismo la cantidad de ingesta
de alimento. Debido a ello resulta importante controlar
especialmente este ítem a fin de evitar la obesidad.
Dr. Claudio J. Gerzovich Lis
Bibliografía
Hart, B.L,; Hart, L.A.:
The perfect puppy. W.H. Freeman and Company, New York, 1988. |