haz que mi amo
sea fiel a mis semejantes,
como yo fui fiel
a mi amo.
Concédele que sea
bueno con sus amigos y con su familia,
como yo lo fui
con él.
Que sea sincero
como yo, y no hipócrita,
que pueda ser
depositario de la confianza ajena,
como yo fui
depositario de su confianza.
DALE UN ROSTRO
ALEGRE,
como el agitarse
de mi cola,
dale el espíritu
de gratitud que tuvo mi lengua al lamerle.
NÚTRELO DE UNA
PACIENCIA IGUAL A LA MIA,
que durante horas
espere sin quejas a sus pasos,
dótalo del mismo
cuidado, coraje y prontitud
que me movió a
defenderlo si algo le ocurría.
CONSÉRVALE EL
CORAZÓN SIEMPRE JOVEN
pleno de ese
espíritu juguetón que yo poseí que sea un
buen hombre de la
misma manera que yo fui con él.
AMEN