Rosa
E. Pérez Peña
Médico
Veterinario
M.Sc.
en Estudios Humanísticos
Docente
Fundación Universitaria San Martín
Ahora
bien ¿qué significados adquieren las
palabras interpretar, comprender,
explicar en las relaciones de los
humanos? Para responder a esta
pregunta recurriremos a abordar el
tema de las ciencias sociales como
ciencias comprensivas, apoyándonos en
el libro de Mardones J.M., Filosofía
de las ciencias humanas y sociales:
Materiales para
una fundamentación científica
(1991) que nos conduce desde el positivismo decimonónico de Comte
con el Erklären
o explicación causal de los hechos humanos hasta nuestros días en
que con dimensión interpretativa/
comprensiva se pregona la complejización
del conocimiento y la
complementariedad de los métodos de
investigación, hablándose de Verstehen
y con una intencionalidad
comprensiva/interpretativa se pide al
investigador “comprender [Verstehen]
el significado de los datos del
comportamiento o conducta social que
observa y registra” antes de dar
explicaciones causales (Mardones,
1991:45).
Weber,
filósofo, historiador y sociólogo
alemán, asegura que la causalidad de
los hechos humanos y sociales no puede
darse exclusivamente desde la
explicación causal de la física/matemática,
pues se despoja la acción de todo
sentido al obviar su significatividad;
propone tomar la explicación causal
significativamente, vinculando al análisis
teórico el sentido, motivos y
posibilidades de ocurrencia de la acción
en un contexto determinado, alcanzando
su comprensión (Mardones, 1991).
Dicha
comprensión, como hecho humano y
social, se da en dos niveles, el
primero abarca las construcciones
mentales, síntesis, generalizaciones,
formalizaciones, idealizaciones y
organización del pensamiento que
desarrolla el actor (dueño,
propietario, poseedor o tenedor del
animal) en sus relaciones cotidianas y
el segundo corresponde a las
construcciones que realiza el
investigador a partir de las
construcciones del actor para explicar
lo observado (teorizaciones).
Von
Wright, filósofo finlandés, aclara
que este tipo de visión
deductivo-inductiva capta al mismo
tiempo la mirada
“interna” y “externa”
de la acción (Mardones, 1991) y
permite una mirada más incluyente,
respetuosa, integral, completa de la
situación observada.
La
forma como muchas veces comprendemos
las relaciones
humano-animal-medioambiente parte de
una problemática detectada por
autores como Bermúdez et al (2005),
quienes afirman que buscar la
unificación de un patrón de vida
para todo el planeta desestima el
valor de la diferencia y la diversidad
étnica y cultural, que han contribuido a construir diferentes formas de relación
con el entorno y los animales así
como a preservar la biodiversidad,
recordándonos que se fracasa en la
comprensión de los otros si se miran
según la propia imagen, pues muchas
comunidades locales manifiestan una
forma particular de ver y percibir el
mundo, de relacionarse con él, cuyos
principios implícitos responden a una
lógica muy diferente a la del
investigador, la cual es necesario
desentrañar o desenmarañar -en términos
de Geertz- para identificarla,
caracterizarla, interpretarla y
analizarla y luego si intervenirla o
implementar las acciones que sean
necesarias.
Podemos
agregar, siguiendo a López de la
Vieja (2008), profesora de filosofía
de la Universidad de Salamanca,
que el término Verstehen (comprensión)
es amplio y refiere tanto a una
actividad intelectual como a un método
asociado a acciones como
"interpretar",
"comprehender",
"alcanzar",
"inteligir",
"aprehender",
"entender", "percibir
el significado", que permiten
clarificar cuestiones relativas a la
"comprensión dependiente del
contexto", la "comprensión
metódicamente asegurada", la
dificultad de establecer analogías
entre tradiciones y culturas distintas
y el respeto a lo diferente.
Comprender no es sólo entender el
significado de una acción añade,
tiene que ver con la capacidad para
ponerse en el lugar del otro. Sin
embargo, por estas mismas razones Verstehen
ha sido cuestionado, pues por su
proximidad con las tradiciones, el
contexto y la identidad diferenciada
se llega a confundirle con
"tolerar".
En
definitiva lo que más nos interesa
aquí es dejar en claro que no basta
explicar la relación-humano-animal-medioambiente
como si fuera una sola, universal y
con un solo sentido; existen y existirán
muchas formas de relacionarse del
humano con su entorno, las cuales
deben ser identificadas,
caracterizadas y comprendidas para su
asertiva intervención.
Rosa
E. Pérez Peña
©2009
©2009
Médico
Veterinario
M.Sc.
en Estudios Humanísticos
Docente
Fundación Universitaria San Martín
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López
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Comprensión. En Diccionario Crítico
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Universidad
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